“En esta elección se juega la continuidad del proyecto popular”

El analista político sostuvo que “con esta oposición desestabilizadora” un mal resultado electoral le haría “muy difícil el tramo final” al gobierno a Alberto Fernández y “complicaría mucho una eventual reelección en 2023”. Indicó que las claves son la vacunación y la “cuestión socioeconómica”.

 Artemio López, sociólogo y director de la consultora Equis analizó el horizonte de las elecciones de medio término y sostuvo que “con este tipo de oposición desestabilizadora, obstruccionista, un resultado negativo en la elección le haría muy difícil el tramo final del gobierno de Fernández y complicaría mucho una eventual reelección en 2023”.

“Lo que se va a jugar en esta elección es la continuidad del proyecto popular democrático y la capacidad de reelección o continuidad a partir del 2023, porque lo que está planteado nuevamente es un retorno del neoliberalismo en la Argentina”, definió López en diálogo con Va Con Firma, y remarcó que “eso implicaría un cambio de régimen y una vuelta atrás colosal para un sector importante de la población”.

Para el analista político hay dos claves en las elecciones, por un lado, la vacunación, en la que “el gobierno va muy bien, y “va a darle réditos políticos” y por el otro, la “cuestión socioeconómica” donde “las cosas no van tan bien”.

López consideró que “hay una crisis de ingreso familiar muy importante” porque “los salarios evolucionan por abajo de la inflación” y explicó que “la única señal contundente” en este sentido “la dio Cristina Kirchner y Sergio Massa dando 40% de aumento a los empleados legislativos”.

El sociólogo aclaró que hay “casi un 40% de la población” que no decidió su voto, que son “sectores medios y medios bajos que están por fuera de los mejores salarios y por fuera del sistema de asistencia social que da normalmente el gobierno en la base de la pirámide” y son los que van a votar en “función de las condiciones socioeconómicas”.

“Para mí Macri sigue teniendo condiciones de liderazgo que todavía no son discutidas por nadie”, señaló y destacó que Patricia Bullrich “es una pieza más dentro del tablero de Cambiemos, del sector más duro”, aunque planteó sus reservas sobre “caracterizar a otro sector como blando o negociador, porque mientras fueron gobierno no mostraron ningún matiz diferencial”.

– ¿Cuáles son las claves de las elecciones de medio término?

-Hay dos claves, una es la vacunación, que el gobierno va muy bien y ha acelerado la campaña, hoy hay más de 10 millones de personas vacunadas y probablemente lleguemos al doble en poco tiempo. Se ha acelerado mucho el ritmo de vacunación y de provisión de vacunas, con lo cual creo que la campaña sanitaria es correcta y eso va a darle réditos políticos al gobierno seguramente.

Y otro complemento es la cuestión socioeconómica donde las cosas no van tan bien, efectivamente hay una crisis de ingreso familiar muy importante, los salarios evolucionan por abajo de la inflación, lo mismo que las jubilaciones y pensiones que apenas le empatan. La inflación anualizada el último mes es 46,3% y no hay ninguna paritaria que esté en ese nivel, o por lo menos no se han fijado todavía paritarias en torno a ese nivel. La única señal contundente la dio Cristina Kirchner y Sergio Massa dando 40% de aumento a los empleados legislativos, lo cual es una señal de hacia dónde se debe dirigir el aumento salarial, que creo que es el complemento necesario para la condición socioeconómica de un sector importante, sobre todo sectores medios y medios bajos que están por fuera de los mejores salarios y por fuera del sistema de asistencia social que da normalmente el gobierno en la base de la pirámide. Eso representa a casi un 40% de la población que decidirá su voto en función de las condiciones socioeconómicas.

– ¿El gobierno está tomando nota de esto, por ejemplo, reviendo la posibilidad de otorgar un nuevo IFE?

-Estas medidas que yo le hablo para sectores medios y medios bajos son medidas de política económica, más que de política social. Hay doble flagelo, por un lado la pérdida de empleo y por el otro, una crisis de ingresos familiares notables. Usted imagínese que el salario que hoy más se repite en la economía argentina es 45 mil pesos, y la línea de pobreza está fijada para cuatro personas en 60 mil. En Neuquén más, pero estoy hablando de la zona metropolitana. O sea que hay salarios que, aun estando el trabajador ocupado pleno, están por abajo de la línea de pobreza, eso hay que mejorarlo.

– ¿El gobierno tiene un problema cada vez que quiere avanzar contra grandes monopolios, en el precio de los alimentos por ejemplo?

-Eso no cabe ninguna duda, acá hay pocos formadores de precios y están claramente en una situación de muchísima agresión con respecto al poder adquisitivo del salario y eso redunda claramente en una disputa muy fuerte con el gobierno nacional. No hay ninguna condición estructural en términos económicos que justifique semejante aumento de precios, estamos hablando de 46 puntos de inflación general y casi 10 puntos más en alimentos y bebidas. Hay claramente una intención de los formadores de precios de captar parte del ingreso familiar y al mismo tiempo perjudicar la política de precios del gobierno nacional.

– ¿En qué medida es importante esta elección para el Frente de Todos?

-El Frente de Todos tiene en esta elección una decisión estratégica, con este tipo de oposición desestabilizadora, obstruccionista, un resultado negativo en la elección le haría muy difícil el tramo final del gobierno de Fernández y complicaría mucho una eventual reelección en 2023. Por lo tanto es estratégica, porque lo que se va a jugar en esta elección es la continuidad del proyecto popular democrático y la capacidad de reelección o continuidad a partir del 2023, porque lo que está planteado nuevamente es un retorno del neoliberalismo en la Argentina. Y eso implicaría un cambio de régimen y una vuelta atrás colosal para un sector importante de la población.

– ¿El FDT lo tiene claro eso hacia adentro?

-Sí, porque las condiciones de la unidad en parte también están dadas por lo que implicaría un eventual triunfo de la oposición en las elecciones de medio mandato y en 2023.

– ¿Cómo va influir el hecho de que sean elecciones en pandemia, sin posibilidad de movilización en las calles?

-Creo que la toma de decisión de un sector del electorado está, y los que no han decidido su voto, que son aproximadamente un 40%, lo definirán en función de la gestión sanitaria y socioeconómica. Ahí las fronteras ideológicas se van a diluir y va a haber una evaluación de la gestión. Sectores medios, medios bajos en general son los que manifiestan menor adhesión ideológica a los extremos y que deciden su rumbo lectoral en función de las condiciones materiales.

– ¿Cómo ve a los grandes medios hegemónicos en este contexto?

-Los medios siguen siendo una pata central de la oposición en la Argentina. La oposición tiene 3 patas, una política, que quizás es la menos importante, la de Juntos por el Cambio, la coalición conservadora. La otra judicial y la otra mediática. En este sentido los medios hegemónicos cumplen su rol de oposición, son los que de alguna manera delinean la estrategia que luego la coalición política sigue. Esta coalición no tiene intelectuales orgánicos, tiene periodistas como organizadores de su discurso y de su estrategia.

– ¿Esta cada vez más devaluada la credibilidad de esos medios y de esos periodistas?

-Para una parte importante de la sociedad seguro, aquellos que conformaron el electorado del Frente de Todos, no creen ya en esos medios.

– ¿Y para ese electorado de votantes que hay en disputa?

-No, ahí lo que define es la gestión y la gestión socioeconómica. Las fronteras ideológicas son muy lábiles, muy líquidas, y no hay medios que intervengan para torcer el rumbo y la voluntad del voto. Los medios en su momento oficialistas con Macri no pudieron hacer que el electorado se volcara a favor, y fue el único presidente que no pudo reelegir después de su primer mandato. O sea que los medios no son todopoderosos.

– ¿Sigue siendo Macri el líder de Juntos por el Cambio?

-Para mí Macri sigue teniendo condiciones de liderazgo que todavía no son discutidas por nadie. Dicen que el que le discutiría es Rodríguez Larreta pero está todavía muy lejos de poder discutirlo en lo nacional. Porque una cosa es medir en las encuestas, otra discutir el liderazgo en una fuerza como Juntos por el Cambio que aún después de haber realizado el gobierno desastroso que realizó, el peor desde la recuperación democrática, obtuvo el 40% de los votos. El liderazgo de Macri en eso es bastante sólido.

– ¿Cómo analiza el papel de Patricia Bullrich?

-Juega en tándem con las posiciones que asume el ex presidente. Es una pieza más dentro del tablero de Cambiemos, del sector más duro. Aunque yo tengo también reservas acerca de caracterizar a otro sector como blando o negociador, porque mientras fueron gobierno no mostraron ningún matiz diferencial y ahora que son oposición no hay grandes diferencias; es una diferencia de estilos pero no programática ni ideológica.

– ¿Hay posibilidad de una tercera posición?

-No, la polarización va a signar el comportamiento electoral también en estas elecciones de medio mandato, las terceras vías en Argentina no tienen ninguna perspectiva electoral, por lo menos en lo inmediato. No la tuvieron en el 2015, en el 2017, ni en el 2019; y va a seguir así.

Diego Colao

diegocolao@hotmail.com

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